Bueno, me imagino que ya muchos de ustedes sabrán que poseo vehículo (él no me posee a mi afortunadamente). Y bueno, he dejado de utilizarlo de manera frecuente desde hace ya varios meses. El principal motivo que me movió a esta decisión es el ecológico. Pues la verdad, es que nuestros vehículos por pequeños y económicos que éstos sean, contaminan. No sólo el monóxido de carbono que expelen sino el caucho que sus llantas van dejando día a día en las calles, las llantas viejas, sus partes plásticas, el aceite que consumen. En fin, podría enumerar muchas cosas más que un auto genera en contra de la ecología, de nuestro planeta. Ahora, camino más y utilizo Transmilenio.
Creo que nosotros los colombianos le rendimos demasiado culto a nuestros carros y muchos están enamorados de ellos, más que de sus mujeres o hijos y no los dejamos ni para ir a dos cuadras a realizar una sencilla vuelta o a comprar el pan del desayuno.
Es por esto que he querido escribir algo sobre la medida del pico y placa desde las 6 de la mañana a las 8 de la noche.
Creo que es una muy buena medida (a mi me afecta directamente, pues como ya dije poseo un vehículo, uno no dos, ni tres, sólo uno). Primero que todo con esta medida se va a reducir la contaminación, se va a mejorar un poco el rodamiento en la ciudad que día a día se ha vuelto más caótico. Pero, tal vez lo más importante es que se puede llegar a educar a la gente a que aprenda a utilizar los sistemas masivos de transporte. Admito, que nos falta mucho para llegar a un sistema medianamente bueno y eficiente. Pero, también creo que Transmilenio ha sido el primer paso y aunque no es un sistema perfecto, es aceptable. Pues, si ustedes lo han utilizado, casi siempre este sistema fluye mucho más rápido que los vehículos que transitan por las vías paralelas. Algunos dirán que la incomodidad, que las frecuencias no son óptimas… Pero, ¿en cuál sistema de transporte masivo del mundo no hay incomodidad? Lo de las frecuencias es algo que se puede llegar a mejorar.
Por otra parte, también soy consciente que hay mucha gente que en realidad vive y depende de su carro. Es más, tengo amigos que dependen de él. Y el otro día escuchaba al nuevo secretario de la movilidad decir que “los que tengan que entregar pedidos, que lo hagan en Transmilenio o en un taxi”. Señor secretario, por favor!!! Entre los amigos que menciono, hay uno que tiene una camioneta doble cabina y en ella distribuye jugos en galones y en bidones de 20 litros, y no distribuye uno diario, lleva entre 20 o 30 o más (no estoy seguro) en uno solo día. Cómo pretenden ustedes señores secretario y alcalde (hay alcalde???) que transporte todo eso en Transmilenio o que lo haga en un taxi. Si una hora de taxi debe estar alrededor de los quince mil pesos y una ruta para entregar esos productos puede durar 6 u 8 horas o más, es decir, lo que se gana lo debe pagar en taxis. Por eso, le pido a usted señor secretario y a usted señor alcalde (hay alcalde???) que revisen ciertas excepciones. Si ya sé, y lo sé mejor que muchos. Los colombianos somos unos “cafres” (como diría el maestro Echandía) y seguramente si se comienzan a hacer excepciones resultaría que el 99% de los que tienen carro “viven” de él. Pero, también creo que si se esas excepciones se hacen bien, con un real y verdadero estudio de caso por caso (puede ser oneroso y demorado), podrían llegar a favorecer a aquellos que en realidad dependan económicamente de sus vehículos.
Para terminar, quisiera llamar a la reflexión a todos aquellos que sin necesitar el carro lo utilizan para todo, creo que debemos racionalizar su uso y debe ser algo que nos salga de nuestros adentros, de nuestra conciencia ciudadana, de nuestro respeto por la naturaleza, por los demás, de nuestro civismo (que al parecer esa palabra solo la usaban nuestros abuelos). Si racionalizamos su uso, seguramente nuestra ciudad será más amable y acogedora.
Gracias a todos los lectores de este blog a todos los que con él colaboran.